Autoconfianza: un elemento vital para el desarrollo de nuestra vida.

 


Si te has preguntado muchas veces por qué te cuesta tanto tomar decisiones, afrontar situaciones difíciles, o expresar lo que quieres con naturalidad, la respuesta está ante tu conexión entre pensamiento, cuerpo y sentimiento.

No pretendas autoengañarte, si no logras vislumbrar un verdadero camino en tu seguridad. No es para nada beneficioso, actuar con pasividad, porque se aprovecharán de tus puntos vulnerables, intentando decidir otros por ti, lo que tú verdaderamente deseas. Piensa que puedes equilibrar tu conexión de emociones con una expresión asertiva, siempre acompañada por una agradable sonrisa. De por sí, todos los seres humanos somos muy emocionales por naturaleza.

Solo unos pocos han sido sometidos al dominio de su voluntad por otros, y muchos más, han pretendido imposiciones de su carácter, sin importar llevarse a los demás por delante. No vivas entonces de imitaciones.

Procura tu autenticidad, valora cualidades tan sublimes como la humildad, el respeto, la dignidad y honestidad. Sé siempre comprensiva, mitiga cada miedo con valor, y asume el diálogo frontal como tu mejor herramienta de defensa.

No permitas que la duda se apodere de tu pensamiento ni genere comportamientos ansiosos en tu cuerpo. Vive cada instante a plenitud, y date cuenta de que muchos están dispuestos a ser siempre como tú. Que puedas destacar en cada ámbito de tu vida precisamente, por esas dosis de alegría y bondad que hay dentro de ti, acompañadas con tolerancia y respeto.

Si tienes que negarte a algo, asúmelo, si te equivocas acepta tu culpa, y no te reproches por pensar que tengas que contradecir a alguien. Si eres tú quien piensa defender lo que en su vida quiere, actúa como una gran guerrera, una mujer valiente y luchadora que un día vino creada al mundo por Dios para cumplir una loable misión. Satisface tus caprichos e ilusiones en una forma sana, sin ánimos de pretenciones o ambiciones vanas. Busca actualizarte siempre, estudiar y culturizarte para enriquecer tu espíritu; disfruta de cada instante como si fuera lo último que vivieras, y de manera muy sencilla y natural, evalúate.

Anímate diciendo cosas como: si puedo, si quiero, debo lograrlo, nada me lo impide. Siempre un pensamiento positivo, arrasará con todo temor negativo propio o infundado. Decide cuando estás de buen humor, no ataques a nadie, ni prejuzgues sus pensamientos porque te harás más daño. No permitas que la envidia dañe tu integridad ni tu bienestar. sé siempre fiel a tus convicciones, aguarda con paciencia cada nueva tarea, y busca recrear tu pensamiento en algo que te haga feliz.

Deshecha todo momento triste, de ira, angustia o malos recuerdos. Nada harán sino solo atormentarte. Tus emociones girarán con el pasar de cada minuto, y vivirán como el latir de tu corazón en constante movimiento. Pero no aplaques tu espíritu joven, lleno de magia y vida.

Emprende con amor las cosas con total entrega y dedicación como siempre has soñado hacerlo. Cada noche al acostarte, piensa que has podido cumplir una nueva meta en tu día. Que si por algún motivo algo faltó o no salió como lo quisiste, siempre buscarás estrategias para mejorarlo o cambiarlo. La sabiduría es la mejor consejera.

Si dialogas con todos, no ocultas tu forma de ser ante nadie, vives buscando perseguir tu ideal, inténtalo cuantas veces sea necesario. Si hay que darte un respiro en ciertos momentos para alivianar tus cargas, también podrás hacerlo.

Conserva la calma y las ganas de seguir, aunque todo parezca sombrío y lejano. Admira tu cuerpo, identifica tus fortalezas, y demuestra al entorno tus cualidades.

Todo esto, hará parte de la autoconfianza que deseas para lograr ese añorado sueño.




Comentarios